Acción de Gracias es una ocasión ideal para darles a los hijos una sencilla y poderosa lección de gratitud. La clave es tan fácil como darnos las gracias mutuamente, con los niños como testigos, por el apoyo que nos brindamos a diario, incluso en las cosas más pequeñas.
En el día a día, es fácil dar por sentado que debemos estar ahí el uno para el otro. A menudo, hablamos sobre nuestros retos y preocupaciones, especialmente en tiempos difíciles, pero olvidamos mostrar el valor del apoyo mutuo. Es fundamental que los niños escuchen cómo nos damos las gracias y que vean cuánto nos valoramos como pareja o familia.
El Mejor Ejemplo es el Tuyo
Los hijos aprenden por imitación. Crecer con una actitud de agradecimiento hacia los demás los ayudará a vivir más contentos y a valorar genuinamente a sus amigos y seres queridos.
La cena de Acción de Gracias es el momento perfecto para empezar a practicar este hábito. Haz de la gratitud una parte central de la celebración y un valor fundamental en tu hogar.
¡Happy Thanksgiving! PEPA