Más Allá de «¡Eres un Campeón!»: El Poder del Agradecimiento Específico

A menudo, expresamos nuestra gratitud a los hijos con elogios entusiastas como «¡Sois unos campeones!» o «¡Qué cocineros estáis hechos!». Nuestra intención, por supuesto, es mostrarles lo orgullosos que estamos por algo que hicieron. Sin embargo, a veces, omitimos los detalles de qué comportamiento exacto observamos y por qué nos hizo sentir bien.

Si queremos que nuestros hijos reciban nuestro agradecimiento de forma más plena, debemos practicar ser más específicos. Este es un cambio sutil pero poderoso, que va del elogio al agradecimiento sincero.

  • En lugar de un elogio genérico, prueba con un agradecimiento específico.

Al conectar tus sentimientos con las acciones de tus hijos, no solo celebras lo que hicieron, sino que también les enseñas a expresar sus propias emociones de manera sana. Esta forma de comunicar permite que tus hijos sientan que son vistos de verdad y que sus acciones tienen un impacto positivo, fortaleciendo vuestra conexión.

Por ejemplo, si tus hijos te están ayudando a preparar la cena, en lugar de decir un elogio general, podrías decir:

«Veo que ya habéis terminado de cortar las verduras. Me siento muy contenta porque para mí es importante que colaboremos como familia en la cena».

Así, el niño recibe un reconocimiento mucho más significativo y, de paso, aprende a expresar su propio agradecimiento de una forma más clara y personal.

Pepa.

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